
Hay algunos que cierran los ojos para poder sentir la música, sin embargo los integrantes del Centro de Atención Integral para Invidentes y Deficientes Visuales no tienen esta necesidad. Su vista se ha apagado por diferentes motivos, pero su espíritu y sus ánimos se encendieron en esta clase de bailoterapia que ofreció este centro de asistencia. Carcajadas, gritos de euforia rebozaban el resinto.
Con cámara en mano me dispuse a hacer mi trabajo: capturar el momento. Tragaba grueso, la garganta se me anudó al ver una escena tan emotiva. Amo la fotografía y pensar que el sentido de la vista, que es para mi tan indispensable, n
o estaba al alcance de otros me creaba congoja. Sin embargo verlos disfrutar de tal manera me hizo sentir una tremenda admiración, sobre todo para los que perdieron su visión después de estar acostumbrados a abrir los ojos cada mañana sin reflexionar que podían ver, como es el caso de José Ciuffo (foto 1: el de lentes oscuros que está sacando la lengua)"Quedé con deficiencia visual a los 25 años por un accidente, estuve años en estado de depresión y desde que llegué al centro me han ayudado mucho a integrarme a la sociedad" cuenta Ciuffo quien ahora tiene 34 años.
Otra cosa que me movió la fibra es la labor de aquellos quienes ayudan a llevar este Centro. De c
ómo las maestras, asistentes (o como se le llame jejeje) inyectaban de ánimo a sus alumnos sin dejar un espacio vació para la desmotivación. "Manos arriba, aplaudiendo, ahora el trencito. A bailar en pareja" y así interactuaban con ellos y debo destacar que Ciuffo era todo un experto bailando, muy guagancoso por cierto. Me provocaba soltar la cámara y mover los hombros al son de la música.Andreina (la periodista que cubrió al nota) y yo no pudimos evitarlo, apenas entramos al carro se enrojecieron nuestros ojos. La neutralidad con que había abordado la nota desapareció entre algunas lagrimitas, ya saben uno tiene que guardar la compostura, claro está siendo amable y estando a tono con la situación.
Ese día permanecerá (aunque suene cursi-trillado) en mi mente, pero gracias a Dios tengo las imáganes para recordarlo mejor aunque estas no transmitan ni la cuarta parte de lo que experimente ese día.
1 comentarios:
Es muy triste, lo incrieible es que son personas que siguen adelante, y hay otros que con todos sus sentidos se ahogan en un vaso de agua.
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